| GLAUCOMA |
El glaucoma es una de las afecciones
de la vista que mas daño pueden causar, y
esto se debe fundamentalmente a la ausencia de síntomas
visibles.
¿Qué es el glaucoma?
El glaucoma es una enfermedad del nervio óptico
ocasionada por el aumento de la presión ocular.
Dentro del ojo fluye constantemente un líquido
llamado humor acuoso, este desagota a través
de lo que se denomina “ángulo de drenaje”.
Si este es obstruído por cualquier causa,
el humor acuoso no drena y la presión de
este liquido dentro del ojo aumenta, dañando
el nervio óptico progresivamente.
¿Cuáles son sus causas?
En el origen del glaucoma pueden distinguirse cuatro
distintos tipos: El glaucoma crónico
de ángulo abierto, en donde el ángulo
de drenaje comienza a funcionar mal a medida que
las personas envejecen.
El glaucoma agudo de ángulo cerrado,
en donde el ángulo queda obstruído
repentinamente por el iris.
El glaucoma crónico de ángulo
cerrado, en el cual el ángulo se
cierra de manera lenta e indolora. Este tipo de
glaucoma suele darse con más frecuencia en
personas de origen africano o asiático. El glaucoma
secundario, donde la causa de la obstrucción
se debe a la colocación en gotas de ciertas
drogas, tumores, inflamación, vasos sanguíneos
anormales y otras menos frecuentes. El
glaucoma congénito, este tipo es
infrecuente en comparación con los anteriores,
y su causa, como su nombre lo indica, es congénita,
naciendo el niño con la afección.
En cualquiera de los casos, los síntomas
de esta afección aparecen solo después
de producido un daño severo e irreversible,
lo que aumenta enormemente el valor de su prevención.
¿Cómo saber si se tiene glaucoma?
La revisación por parte de un oftalmólogo
es la única manera certera de saber si se
sufre de glaucoma, ya que esta afección puede
actuar sin síntomas. Durante un examen indoloro,
el especialista medirá su presión
ocular y observará su fondo de ojos a fin
de detectar signos de la afección.
Tratamientos:
Quienes padecen cualquier tipo de glaucoma deben
examinarse regularmente durante toda su vida y su
tratamiento variará de acuerdo a la evolución
de la afección. En general, el control del
glaucoma se realiza con la aplicación de
gotas varias veces al día. El glaucoma puede
tratarse también con rayos láser.
Este se utiliza para ayudar a la actuación
del medicamento en el control de la presión
del ojo, o bien puede emplearse en lugar de los
medicamentos. Algunas veces es necesario realizar
cirugía para eliminar la obstrucción
cuando las gotas y/o el láser no logran el
efecto necesario. Cualquiera sea el
tratamiento a utilizar, el daño causado por
el glaucoma es irreversible. Por eso, cuando antes
realice su consulta, menos oportunidades tendrá
esta enfermedad de afectar su vista.
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